Comparativa entre pavimento terrizo tratado, hormigón y asfalto

La construcción de pavimentos evoluciona hacia sistemas cada vez más sostenibles, donde la huella de carbono y el impacto sobre el entorno comienzan a tener un peso similar al de factores tradicionales como la resistencia, la durabilidad o el mantenimiento.
En este contexto, los pavimentos terrizos naturales tratados con conglomerantes y aditivos se están consolidando como una alternativa técnica en determinados ámbitos, especialmente en caminos rurales, parques, vías verdes o espacios naturales.
Análisis comparativo de emisiones
El siguiente análisis compara las emisiones de CO₂ generadas en la ejecución de 1 m² de pavimento terminado, considerando soluciones habituales de pavimentación con capas equivalentes en capacidad estructural.
| Sistema | Capas incluidas | Emisiones (kg CO₂/m²) | Reducción vs hormigón |
|---|
| Pavimento terrizo tratado con conglomerantes y aditivos | 19 cm zahorra + 10 cm capa tratada | 7,8 | — |
| Hormigón HA-25 | 19 cm zahorra + 10 cm hormigón | 31,9 | − 75 % |
| Aglomerado asfáltico | 19 cm zahorra + 6 cm asfalto | 21,1 | − 34 % |
Los valores indicados son aproximaciones basadas en factores de emisión medios procedentes de bases de datos de análisis de ciclo de vida, como Ecoinvent 3.9, ICE Database v4.1 (Circular Ecology) y referencias publicadas por MITECO 2024. Estos valores pueden variar en función de la dosificación de conglomerante, la procedencia de los áridos y las condiciones de ejecución de cada proyecto.
Por qué se produce esta diferencia
La principal diferencia radica en el proceso de fabricación y ejecución de cada sistema.
Los pavimentos de hormigón requieren la producción de cemento y su posterior mezcla, ya sea en planta o en obra, mientras que las mezclas asfálticas se fabrican habitualmente calentando los áridos y el betún a temperaturas elevadas en planta para su posterior extendido y compactación.
En el caso de los pavimentos terrizos tratados con conglomerantes y aditivos, se emplea generalmente el propio suelo o áridos locales combinados con pequeñas proporciones de conglomerante y aditivos que mejoran la cohesión, la resistencia al desgaste y la durabilidad del pavimento. La mezcla puede realizarse directamente en obra o, en algunos casos, prepararse previamente en planta, dependiendo de las características del proyecto.
Este tipo de soluciones suele implicar procesos constructivos menos intensivos en energía y en transporte de materiales, lo que contribuye a reducir las emisiones asociadas a la ejecución del pavimento.
Además, su integración paisajística suele ser mayor en entornos naturales o de baja intensidad de tráfico.
Consideración técnica
Es importante señalar que los pavimentos de hormigón y las mezclas asfálticas continúan siendo soluciones imprescindibles en infraestructuras de tráfico intenso o en aplicaciones donde se requieren altas prestaciones estructurales.
Sin embargo, en situaciones donde las exigencias de carga son menores como caminos rurales, senderos, parques o vías verdes puede resultar razonable valorar alternativas como los pavimentos terrizos tratados, que permiten reducir significativamente la huella de carbono inicial del proyecto.
Resultado global
En términos aproximados, por cada 1.000 m² ejecutados, un pavimento terrizo tratado con conglomerantes y aditivos puede evitar entre 13 y 24 toneladas de CO₂ frente a soluciones tradicionales de asfalto u hormigón.
Esto supone una reducción aproximada del 75 % frente al hormigón y de alrededor del 63 % frente al asfalto, manteniendo prestaciones funcionales adecuadas para el tipo de uso previsto.
Conclusión
La evolución hacia infraestructuras más sostenibles no implica sustituir unos materiales por otros, sino ampliar el abanico de soluciones disponibles y seleccionar en cada caso la opción más adecuada.
En este contexto, los pavimentos terrizos tratados con conglomerantes y aditivos representan una alternativa técnica interesante para determinados entornos, combinando integración paisajística, prestaciones funcionales y una reducción significativa de las emisiones asociadas a su construcción.
Dentro de este tipo de soluciones existen sistemas comerciales que aplican esta tecnología, como Humipark, utilizados en distintos proyectos de urbanización ligera y caminos naturales.
La elección del sistema de pavimentación debe responder siempre a las condiciones de uso, el contexto del proyecto y los objetivos ambientales del mismo.
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